La tecnología debe jugar un papel en la planificación urbana

¿Cómo se puede utilizar la tecnología para mejorar la calidad de vida en las zonas urbanas? Smart City Expo está dedicada a esta cuestión y en Barcelona se han reunido representantes de más de 650 ciudades de todo el mundo, 17.000 visitantes profesionales, start-ups y empresas tecnológicas como Cisco, Bosch, Microsoft, Siemens y Huawei.

“Lo más importante es que las empresas de tecnología colaboren con las respectivas ciudades para desarrollar estrategias sostenibles y a largo plazo que beneficien a todos”, afirma Martin Powell, Global Head of Urban Development de Siemens en una entrevista con futurezone. Los participantes de la Smart-City Expo coinciden en que las ciudades pueden crecer bajo los presagios tecnológicos correctos y al mismo tiempo ser sostenibles. Habría suficientes enfoques para ello: desde el transporte público, el alumbrado urbano, las redes eléctricas hasta el control del tráfico de automóviles y los sistemas inteligentes de aparcamiento.

Las restricciones impuestas al transporte privado en Londres, por ejemplo, han provocado una reducción significativa del tiempo de desplazamiento. La línea de metro totalmente automática en Barcelona, que no requiere conductor, también puede circular a una frecuencia de reloj significativamente más alta que las líneas de metro convencionales. También en Viena, las emisiones de CO2 se han reducido en cientos de toneladas cada año. Y Dubai pronto trasladará parte de su administración a la cadena de bloques. Dubai ve un potencial de ahorro anual de miles de millones de euros en un registro de la propiedad descentralizado a prueba de manipulaciones y sin papeleo como posible.

Evaluaciones de datos

Según Powell, el mayor reto es conectar diferentes sistemas de diferentes fabricantes para que puedan comunicarse entre sí:”Los alcaldes de las ciudades tienen que confiar en las empresas privadas, pero al mismo tiempo tienen que asegurarse de que utilizan estos datos de forma fiable.

Una evaluación de estos datos y una combinación con otros conjuntos de datos pueden utilizarse para organizar sistemas tales como el transporte público o la gestión de residuos de forma más eficaz y para contrarrestar cualquier evolución indeseable. “Esto nos permitirá proporcionar a la ciudad herramientas para prepararla para futuros desafíos”, dice Powell a futurezone. Con los conjuntos de datos sobre la calidad del aire, los volúmenes de tráfico y los flujos de tráfico por sí solos, combinados con las previsiones meteorológicas, la administración municipal podría intentar regular el tráfico de manera que las partículas y la contaminación atmosférica no superaran los valores límite respectivos.

Preocupación por los Black Outs

Sin embargo, la conexión en red de las unidades de infraestructura plantea naturalmente nuevos problemas y desafíos. ¿Qué sucede en caso de fuga de datos o cuando criminales o terroristas secuestran y paralizan los sistemas de control de ciudades enteras? Los cortes de energía a gran escala o el colapso del transporte público llevarían a condiciones caóticas. “Esta cuestión debe desempeñar un papel central en la implementación de sistemas en red”, dice Powell. “Es importante garantizar que este riesgo se reduzca al mínimo y que se utilicen recursos suficientes para proteger los sistemas conectados en red. Otro enfoque consiste en organizar los sistemas inteligentes de forma descentralizada para que sólo puedan verse afectadas partes del sistema en caso de ataque cibernético.

Protección y control de datos

Los puntos centrales de las críticas a los conceptos de Smart-City son la idea de vigilancia y la falta de protección de datos. Los críticos temen que la idea de ciudad inteligente sea a menudo una hoja de parra para la introducción de tecnologías de vigilancia. Además, el uso de la tecnología se centraría en los intereses económicos de las empresas implicadas y no en el uso autodeterminado de la tecnología por parte de los ciudadanos. Por consiguiente, sería importante que los datos de las ciudades no sólo se pongan a disposición de los grupos tecnológicos. Sería mucho más sensato poner la información a disposición como datos abiertos, es decir, confiar en la libre disponibilidad y utilidad de los datos públicos.

Próximas revoluciones

Para asegurar que las futuras revoluciones no afecten a las ciudades sin preparación, es esencial que los aspectos tecnológicos se tengan en cuenta en la planificación urbana. Si no se tienen en cuenta estos factores, las ciudades perderían competitividad y sufrirían económicamente. Especialmente en lo que se refiere a la automatización y a los vehículos autopropulsados, la vida en la ciudad cambiará considerablemente. Sin embargo, esto también eliminará muchos puestos de trabajo. “La automatización de la infraestructura de transporte crea más empleos de los que pierde.” Sin embargo, las empresas de transporte tendrían que empezar a prever estos trastornos ahora mismo. Dentro de unos años, por ejemplo, las empresas de transporte público tendrán que gestionar una enorme flota de vehículos autónomos. Esto crearía numerosos puestos de trabajo nuevos que podrían ser una alternativa a los empleos automatizados.
En vista de la creciente urbanización, especialmente en las regiones de bajos ingresos, los participantes en la Smart-City Expo están convencidos de que el uso específico de la tecnología moderna puede contribuir a que las ciudades sean más eficientes y ahorren más recursos. Sin embargo, un factor que está en el centro de todo esto también debe desempeñar un papel: el ser humano. Las ciudades sólo pueden crecer de manera sostenible si el comportamiento de algunos de sus habitantes cambia.

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